En aquellos años, finales de la década de 1990, Lucrecia Brasseur, Marta Scaraffía y Blanca Pusineri eran docente de aulas, y activas referentes de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).
Quizá por eso no dudaron demasiado cuando las convocaron para viajar a Buenos Aires, y formar parte de la extensísima huelga de hambre que cumplieron los maestros en la mítica Carpa Blanca que la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) instaló frente al Congreso Nacional en reclamo de una ley de financiamiento educativo.
NUESTRAS COMPAÑERAS QUEQUECHA BRASSEUR, MALENA CALDERÓN Y MARTA SCARAFFÍA
Gobernaba Carlos Saúl Menem, y por aquella Carpa pasaron artistas, referentes sociales, dirigentes políticos, y estas tres docentes se calzaron el cartel que decía: “Maestro ayunando”. Con su ayuno, forzaron la sanción de una ley que todavía subsiste, el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid), que alumbró en 1999, y que sirvió para aportar, desde la Nación, a pagar el salario de los maestros de las distintas provincias.
En Entre Ríos, el Gobierno nunca decidió blanquear ese ítem, el Fonid, que desde entonces y hasta ahora lo paga en negro, con lo cual los jubilados quedan afuera de su cobro. Ni siquiera ahora, luego del acuerdo salarial con el sector docente al que llegó el Gobierno de la Provincia, con una duplicación del Fonid, serán beneficiados.
Sin embargo, desde noviembre existe un fallo del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ) que declaró inconstitucionales un decreto y una ley provincial que habilitó el pago del Incentivo en negro. La Justicia provincial falló así luego de haber rechazo el planteo de Agmer, y sólo cambió su tesitura después de que el gremio llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El máximo tribunal nacional ordenó revisar el fallo y volver a tramitar el juicio nuevamente.
Por alguna razón, esa sentencia favorable a Agmer recién se conoció hace cuatro días, en el plenario de secretarios generales que se desarrolló el martes 19, en Colón. Allí, la abogada del sindicato, Verónica Fischbach, dio a conocer la noticia.
Aunque la novedad ocurrió después de que la secretaria de jubilados de Agmer provincial, Alejandra Gervasoni, enrolada en la opositora Agrupación Rojo y Negro, hiciera un pedido de informes al estudio de abogados. Así lo reveló Lucrecia Brasseur, secretaria de jubilados de Agmer Paraná.
“Mil días de ayuno que tuvo como resultado la Ley de Financiamiento. Pero siempre tuvimos el sabor amargo de que acá en Entre Ríos se pagaba en negro. Hemos venido luchando siempre por esto. Algunos compañeros han muerto en esta lucha –dice Brasseur—. Este fallo viene a reforzar esa lucha, y obliga al Gobierno a blanquear el Incentivo”.
Blanca Pusineri agrega un dato: como consecuencia de la persistencia de montos en negro en el salario, el jubilado no alcanza a cobrar el 82% de lo que percibe un activo, tal como dice la ley, sino apenas el 78%. “Esto se agravó en la última negociación porque se acordó duplicar el Incentivo. Ya hace 16 años que vienen pagando el Incentivo en negro”, apunta Brasseur.
Pero ese fallo que blanquea el Incentivo, que todavía no se ha cumplido por el Gobierno, genera suspicacias entre los docentes jubilados. Se preguntan por qué no se difundió antes, “por qué lo ocultó la conducción provincial de Agmer”, por qué se negoció un acuerdo salarial que incluyó la duplicación del Fondo de Incentivo sabiendo de un fallo que declaró inconstitucional su pago en negro en Entre Ríos.
“Hubo un ocultamiento expreso del fallo en Agmer”, dicen las docentes jubiladas de la seccional Paraná, impulsoras de la acción judicial en 2008, que en noviembre último consiguió fallo favorable.
“Acá hubo traiciones”, dice Brassuer. “De haber conocido este fallo antes –agrega–, ¿cómo íbamos a aceptar la última negociación?”.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.