Una dura batalla ganada; quizás, nunca antes vista!
La lucha de los docentes fueguinos
ha escrito una nueva página en la historia del movimiento obrero de
Tierra del Fuego. Una página distinta: cargada de tensión, de
convicción, de emoción. Una página para el triunfo de la clase
trabajadora.
Cuantos docentes habrán participado por primera vez este año de un
paro, de un piquete, de una movilización. Cuantos docentes habrán
iniciado la lucha del 2013 pensando: “vamos por el mismo camino del
2010”; o, “vamos por el mismo camino del 2007”; cuantos se habrán sumado
a la lucha con un sin número de dudas; y si, era lógico.
Cuantos habrán llegado a su casa al final de la jornada y se habrán
peleado con sus esposas, esposos, parejas de la vida, de la lucha y de
la militancia en algunos casos, con los hijos también; y habrán tenido
que soportar los reproches por todo el tiempo que estaban afuera del
hogar dedicando el tiempo a la lucha, esa lucha que hoy les da la
posibilidad de decir: “esta lucha no fue en vano”.
Docentes peronistas, radicales, mopofistas, socialistas, de
derecha, de izquierda; docentes en lucha dejando de lado las ideologías
políticas porque la “causa” era “brava”; tan “brava” que al límite de la
desgracia se estuvo.
Fue larga esta lucha, quizás más que en otras oportunidades, pero
también tuvo una gran carga de tensión; “quiero irme a descansar”,
decían algunos; “necesito estar con mi familia” decían otros; “no veo la
hora que esto termine”, susurran también.
En Ushuaia concentraciones y movilizaciones, pero en Río Grande
fogones en las Escuelas; y la historia del movimiento obrero recordará
esto: “en el 2013 la lucha docente se hizo con los compañeros haciendo
piquetes durante todo el día en los colegios”.
Y en algunas Escuelas los piquetes se iniciaron tímidamente, y con
el transcurrir de las horas se magnificaron, y se preparaban tortas
fritas temprano por la mañana, y se preparaban algunos guisos al
mediodía, y algunos buscaban a sus hijos y comían ahí: en el piquete que
no se podía abandonar.
Y había que aguantar el frio, el viento; y se cantaba y se bailaba
para bancar las condiciones climatológicas adversas por estos días. Y
otros sectores del trabajo se acercaban y colaboraban con la logística
acercando los tachos para el fuego, las maderas, y las gomas para
quemar, y otros sindicatos acompañaban con bombos y redoblantes en las
movilizaciones.
He visto docentes llorando en estos días, y no por el efecto del
viento y el frio, los he visto llorar de bronca, de impotencia, de dolor
por la injusticia y por el atropello del Gobierno hacia los
trabajadores.
Así se fue gestando esté capítulo de la lucha docente de Tierra del
Fuego, con los maestros y los profe con la convicción que la lucha
debía continuar, a pesar de las criticas que en algunos medios radiales
se encargaban de reproducir, solo con la intención de debilitar la lucha
y ser funcionales al Gobierno de turno.
Se cierra un capitulo, se da vuelta la página, pero en definitiva
la lucha continúa, es la lucha de siempre, la lucha de la clase
trabajadora, HOY, Y EN TIERRA DEL FUEGO HA SIDO LA LUCHA DE LOS
DOCENTES, aquellos que educan a nuestros hijos, aquellos que por estos
días y como escribió alguien que ya no me acuerdo quien fue, dijo:
“hemos dado en estos días clases de lucha”; y es así, seguramente esta
acción de los docentes de Tierra del Fuego servirá de ejemplo para otros
sectores de trabajadores.
“Clases de lucha”, en la calle; así también se educa cuando se
tiene la convicción de pelear por una causa justa. Y la causa de los
docentes es una causa justa, como la de otras luchas en otros ámbitos
laborales.
Alguien quiso que esta lucha de los docentes de Tierra del Fuego no
se llevara la vida de nadie; pero insisto, se estuvo al límite. Quiera
Dios que los trabajadores de esta provincia no tengan que seguir
atravesando situaciones extremas.
No he mencionado a funcionario alguno, ni a organización sindical
alguna, porque creo que ESTA HA SIDO LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES DE LA
EDUCACIÓN DE TIERRA DEL FUEGO, con aciertos y con errores, pero en
definitiva la lucha de los docentes fueguinos, esa lucha que trascendió
los límites de la provincia, esa lucha que en el 2013 les deparó una
batalla ganada.
Mis saludos y mis respetos a todos los docentes de Tierra del
Fuego. Han ganado una batalla, dura, difícil, pero seguramente esta
batalla los ha curtido para otras que seguramente deberán afrontar con
el tiempo; porque la vida del trabajador es así: luchar siempre para
lograr dignas condiciones de trabajo.
Atte. Daniel Garay