Desde este 19 de Junio de 2010, y ante el trabajo y la lucha de la Vocal de los Trabajadores en el CGE, de la conducción de AGMER 2009-2012, del Foro Artiguista Entrerriano, de la Junta Americana por los Pueblos Libres y de tantos estudiosos y militantes que han mantenido la memoria histórica, se empezará a conmemorar en todas las escuelas entrerrianas el Día de la Bandera de Entre Ríos, la Bandera Federal de Artigas (que nació un 19 de Junio de 1764), y que fué la Bandera de Ramírez también. Es un momento propicio no sólo para repasar nuestra historia y nuestra genealogía política y cultural a fondo, sino también para pensar las luchas soberanistas y federalistas a nivel global, y los desafíos de los trabajadores y el pueblo entrerriano.
19 y 20 Junio pasan ahora a ser los días de nuestras banderas y hay que llenar de contenido histórico, político, pedagógico y cultural esas conmemoraciones. Hay que disputar en serio el sentido de la historia y del futuro, afirmándonos en nuestra memoria.
Está en nosotros hacer pedagogía de la autonomía teórica y abstracta o afirmar una pedagogía de la esperanza con la memoria de nuestra tierra y de nuestra cultura. Está en nosotros hacer entrerrianismo simpático y turístico o federalismo simbólico y romántico, o pelear desde abajo por un futuro político, económico y social distinto.
Está en nosotros hacer de la soberanía pedagógica parte de la lucha por la soberanía política y la emancipación social, en el contexto de las historias de nuestra tierra y de las condiciones actuales, que hay que superar.
Está en nosotros salir del estrecho corcet ideológico en el que nos quieren meter los nacionales y populares burgueses y hoteleros y sus supuestos mediáticos adversarios sojeros.
En todo el mundo, los trabajadores y los pueblos luchan a su manera contra la concentración, el ajuste y la centralización política y económica, estatal y capitalista. Más 5.000 pueblos, naciones y culturas luchan a nivel global contra 200 estados unitarios. Tal los ejemplos de Escocia, Irlanda del Norte, el País Vasco, Catalunya, Galicia, los Kurdos y Palestina, que no deja de sangrar y de sufrir. Y el debate sobre autonomía, independencia, plurinacionalidad, federalismo, democracia directa y emancipación social y cultural renacen en Nuestra América -donde los pueblos originarios, como los mapuches y los quechuas replantean el concepto de confederación, donde los zapatistas hacen historia reafirmando la autonomía política y social, y dónde el pueblo boliviano se co-instituye como plurinacional y comunitario-, renacen también en Europa y en todos lados.
Tenemos que seguir estudiando, luchando y explorando distintas experiencias y caminos de lucha, para tensar el unitarismo estatal argento y reabrir un camino de libertad, justicia y confederación real argentina y sudamericana. Miremos la Confederación Suiza, con ejecutivo y debate confederal, con prácticas permanentes de democracia directa, y con libertad a sus cantones, provincias autónomas y estados, para relacionarse entre sí y para relacionarse con los pueblos de la denominada Unión Europea.
Cambiemos la mirada y pensemos distinto para luchar mejor. Los trabajadores vascos y sus organizaciones sindicales soberanas -por ejemplo- avanzan con planes de lucha contra el ajuste neoliberal, a pesar de las dudas y transas de la burocracia sindical española y centralista.
La independencia de clase en la lucha, la soberanía política y el federalismo libertario son un una plataforma fundamental para luchar contra la concentración capitalista, y para que no sea normal que un gobierno entregue “Fondos del Bicentenario” en medio de las necesidades y el hambre de los gurises y del pueblo.