¡CARLOS VIVE EN LA LUCHA!

Carlos Fuentealba es un muerto incómodo.


Lo sepultan una vez, y otra vez, y otra, y nada. Ahí sigue.


Tengo la sospecha de que esta porfiada resurrección no educará a sus asesinos, que ignoran la decencia y desprecian la docencia. Pero tengo la certeza de que ayudará a confirmar, que no hay impunidad que sea eternamente impune.


Eduardo Galeano (desde Montevideo, otoño, 2008)